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crónica musical Madrid

Sexy Zebras tocando en la presentación del cartel del Inverfest.

Una noche de sorpresas para un invierno de música: así presentó Inverfest su nuevo cartel

By Actualidad, Conciertos, Últimas noticias

El pulso que inaugura el año musical.
Crónica de la fiesta secreta en La Sala del WiZink y del impulso del festival a las nuevas bandas.

La ciudad ya está acostumbrada a que Inverfest inaugure el año poniéndolo todo a vibrar, pero esta vez lo hizo con un guiño especial a su propio público. La presentación del cartel del Inverfest 2026, celebrado en La Sala del WiZink, fue más que un acto promocional, fue un regalo. Un encuentro íntimo, cálido y lleno de complicidades entre el festival y quienes ya habían apostado por él comprando alguna de sus entradas.

Una noche que empezó con secreto

Begut en la presentación del cartel del inverfest.

Begut en la presentación del cartel del inverfest / ©Un Día, Un Disco.

Al cruzar la puerta de La Sala, se respiraba esa energía que solo aparece cuando nadie sabe qué ocurrirá encima del escenario. Las luces bajaron y el festival sacó su primera carta de las actuaciones sorpresa que estaban previstas. Las personas que asistieron tuvieron la gran suerte de poder escuchar a tres bandas que representan a la perfección el espíritu de Inverfest. Talento joven, riesgo, y un Madrid que sigue gestando escenas nuevas.

La primera sorpresa fue Begut, que transformó la sala en un refugio emocional. Con su pop limpio y delicado, abrió un claro en mitad del caos urbano. Sus canciones, íntimas pero luminosas, sonaron como bienvenida y como promesa. Fue el tipo de actuación que recuerda por qué Inverfest tiene un radar tan fino para detectar voces que merecen crecer. Después llegó el turno de Drugos, que derrocharon actitud desde el primer acorde. La banda salió con insolencia y la energía necesaria para sacudir la sala. Sonaron frescos, jóvenes y enérgicos, como si cada canción fuese una puerta que aún están aprendiendo a derribar. El público conectó rápido, era imposible no dejarse arrastrar por su directo.

El golpe de calor en plena noche de lluvia

Sexy Zebras durante la presentación del cartel de Inverfest en Madrid

Sexy Zebras durante su actuación / ©Un Día, Un Disco.

El cierre lo pusieron Sexy Zebras, y lo suyo fue pura descarga. Un directo de esos que no necesitan presentación, solo volumen, entrega y un escenario a la altura. La Sala del WiZink tembló un poco, como debe ser, mientras el trío desplegaba su mezcla de rock, sudor y oficio. Perfecto final para una noche pensada para encender el invierno.

Más allá de la fiesta, la noche dejó claro lo que hace especial a Inverfest. Es un festival que cuida a su público y apuesta por sus artistas. La posibilidad de acceder a un concurso exclusivo por haber comprado entradas del Inverfest dice mucho del compromiso del festival con quienes lo sostienen. Y el hecho de que los protagonistas fuesen tres bandas con tanto potencial confirma que Inverfest es uno de los pocos espacios de Madrid donde las nuevas propuestas encuentran altavoz real.

El festival no solo presenta un cartel, teje escena. Ocupa salas, abre caminos, genera comunidad. Conecta a artistas jóvenes con públicos curiosos y a públicos fieles con nuevas sorpresas.

Un 2026 que llega con fuerza

La presentación fue el aperitivo, porque la verdadera fiesta empieza en enero y se extiende hasta marzo. Inverfest 2026 es una invitación abierta a sumergirse en la música en vivo, a compartir noches inolvidables con artistas que ya han marcado el presente y con quienes están dando sus primeros pasos hacia el futuro. No dejes que te lo cuenten, ve a los conciertos, descubre nuevos sonidos, vibra con tus artistas favoritos y forma parte de la escena que Madrid construye cada invierno. Porque la ciudad late en directo, y este año más que nunca, Inverfest es el punto de encuentro musical que nadie debería perderse.

Consulta aquí la programación.

Drugos durante la presentación del cartel de Inverfest en Madrid

Drugos en la presentación de Inverfest / ©Un Día, Un Disco.

Los Mejillones Tigre en directo en la sala Moby Dick durante su concierto del 13 de noviembre.

Los Mejillones Tigre convierten Moby Dick en un colisionador tropical

By Actualidad, Conciertos, Últimas noticias

Un viaje anfibio entre galaxias cumbieras y rugidos eléctricos, donde el baile fue también una forma de gravedad.
La banda jienense presentó su directo más explosivo este jueves 13 de noviembre en la sala Moby Dick, con “Cumbiando el espacio” como ignición y un cierre coral que hizo temblar hasta las vigas.

La Moby Dick no parecía una sala, sirvió como vehículo de exploración lanzado sin permiso al espacio profundo. Desde el primer golpe de percusión, cuando “Cumbiando el espacio” encendió la cabina, quedó claro que Los Mejillones Tigre no venían a dar un concierto, sino a empujar al público a través de una grieta cósmica donde la cumbia, el garage, el boogaloo y la psicodelia dejan de ser géneros para convertirse en partículas en choque continuo.

El sexteto entró con todo lo que los caracteriza, esa ironía luminosa, ese músculo rítmico que no se permite el descanso, esa forma de mezclar colores que ningún mapa musical termina de cartografiar. Además, esta noche contaban con una sustitución de primera en la guitarra que rugía con mucho groove en las nuevas manos de Sebas.

Un repertorio que no bajó pulsaciones

Ambiente del concierto de Los Mejillones Tigre en Moby Dick, con el público bailando sus temas tropicales y garage.

Los Mejillones Tigre en Moby Dick / ©Un Día, Un Disco.

Cuando llegó “Meteorito”, el aire vibró como si la sala fuese un radar intentando procesar un objeto desconocido. El público, compacto, se movía en oleadas que parecían tener vida propia, como si el beat de la banda fuese un campo magnético invisible que tiraba de todos hacia adelante. En “La Avioneta”, la banda afiló su vena más ácida e irónica con guitarras que parecían hélices al borde del desprendimiento y una base rítmica que sostenía la sensación de ir a velocidad de crucero… pero con ganas de seguir acelerando.

“El Diablo” añadió ese punto de desorden controlado que los Mejillones manejan como quien juega con fuego sin quemarse. No fue nada infernal —no lo necesitan— fue un tema que subió la densidad del ambiente, que hizo que los cuerpos en la sala se pegaran un poco más al suelo, como si la gravedad aumentase al compás del bajo. Cuando sonó “La Cumbia es el nuevo punk”, todo adquirió sentido. No hizo falta explicarlo ni gritarlo: estaba en la actitud de la banda, en ese pulso de fiesta que nunca es superficial, en la manera de convertir lo tropical en un arma rítmica que no pide permiso. Si el punk fue una puerta, aquí la derriban bailando. Toda una declaración de principios sin manifiesto.

La última ola: el público, un coro anfibio

Y entonces llegó “Mejillón Tigre”. Lo que sucedió ahí no fue un bis ni un cierre, fue una coreografía espontánea en la que la sala entera se convirtió en un solo organismo. Los coros no los lideró la banda, los lideró el público entregado, como si la canción hubiera aprendido a caminar sola y hubiese vuelto a casa para celebrarlo. La Moby Dick, por unos minutos, fue un mejillón gigantesco rugiendo en estéreo.

Los Mejillones Tigre confirmaron en Moby Dick con esta presentación de su último disco («Me gustó más el libro») lo que ya se intuía desde sus discos: que lo suyo no es estilismo ni revival, sino pura invención. Un laboratorio que mezcla tradición tropical, desenfado eléctrico y una presencia escénica que se desborda sin caer nunca en lo obvio. Una noche, sin tópicos, imposible de replicar en otro lugar.

Momento del concierto de Los Mejillones Tigre con los coros colectivos de “Mejillón Tigre” en la sala Moby Dick.

Momento del concierto de Los Mejillones Tigre / ©Un Día, Un Disco.