Miles de personas colapsaron el acceso al Autocine Madrid para asistir al esperado concierto gratuito del dúo argentino.
Una actuación de más de una hora confirmó el momento de popularidad que atraviesan los responsables de uno de los fenómenos musicales del año.
Hay artistas que llenan recintos. Y luego están aquellos capaces de convertir una simple cola en parte del espectáculo. La tarde del miércoles dejó una de esas imágenes que difícilmente se olvidan. Decenas de metros de fila rodeando el Autocine Madrid, grupos de amigos repasando letras a pleno pulmón y una sensación compartida de estar a punto de asistir a algo poco habitual. Ca7riel y Paco Amoroso aterrizaban en la capital dentro de una nueva acción organizada por COLORS y Ballantine’s, y la respuesta del público confirmó que la expectación generada durante las últimas semanas no era ninguna exageración.
Las invitaciones para el evento eran gratuitas. Lo que no garantizaban era la entrada. Como ya había ocurrido en el día anterior en la convocatoria de la plataforma musical en la Casa Encendida, la demanda volvió a superar cualquier previsión y desde primeras horas de la tarde comenzó a formarse cola kilométrica a las puertas del recinto. La espera, sin embargo, tenía poco de resignación. Entre conversaciones, cánticos improvisados y móviles reproduciendo algunos de los temas más reconocibles del dúo argentino, el ambiente recordaba más al acceso de un gran festival que a una acción promocional.
Un encuentro inesperado antes de la apertura de puertas

Ca7riel y Paco Amoroso firmaron objetos y compartieron varios momentos con seguidores antes de su actuación en el evento de COLORS y Ballantine’s celebrado en Madrid / ©Un Día, Un Disco.
Algunos medios acreditados tuvimos acceso al recinto una hora antes de la apertura oficial. Una carpa de dimensiones reducidas servía como punto de bienvenida para prensa e invitados especiales. Allí esperaban camisetas exclusivas del evento, la propuesta de coctelería diseñada por Ballantine’s y una temperatura bastante más amable que la que castigaba el exterior durante una de las jornadas más calurosas de la semana. La sorpresa llegó poco después.
Sin previo aviso aparecieron Ca7riel y Paco Amoroso. Lejos de limitarse a un saludo protocolario, ambos decidieron convertir el encuentro en una pequeña celebración improvisada. Sonaron canciones propias, alguna selección ajena y comenzaron las firmas sobre vinilos, camisetas, pósteres y cualquier objeto que los asistentes pusieran a su alcance. Durante varios minutos desapareció cualquier barrera entre artistas y público.
COLORS transforma el Autocine Madrid
A las siete de la tarde comenzaron a abrirse las puertas. La organización había levantado una enorme carpa climatizada que pronto empezó a llenarse de asistentes agradecidos por el aire acondicionado. Dentro, la experiencia iba mucho más allá del concierto principal. Una cabina fotográfica acumulaba colas constantes. El merchandising oficial volaba entre tote bags y camisetas. La música seguía sonando de manera ininterrumpida mientras los asistentes recorrían los distintos espacios habilitados para la ocasión.
Los encargados de mantener la energía durante las horas previas fueron Lua de Santana, Blanco Palamera y Merca Bae, responsables de una programación que ayudó a sostener la tensión emocional antes del plato fuerte de la noche. A medida que avanzaban las horas, los movimientos del público comenzaron a concentrarse frente al acceso que daba entrada al escenario principal. Una barrera física separaba ambos espacios y cada vez que algún miembro de la organización cruzaba la zona, las miradas se dirigían automáticamente hacia allí. La sensación era evidente. Nadie quería perder la oportunidad .
El fenómeno Ca7riel y Paco Amoroso toma Madrid
Pocos minutos después antes de las diez de la noche llegó el momento esperado. La apertura del acceso desencadenó una carrera contenida hacia las primeras filas y, cuando Ca7riel y Paco Amoroso aparecieron sobre el escenario, la respuesta del público fue inmediata. Lo que siguió durante algo más de una hora fue una demostración bastante precisa del lugar que ocupa actualmente el dúo dentro de la música.
Cada canción fue recibida como un himno. Las primeras filas apenas dejaron espacio para escuchar las voces de los propios artistas. Los coros colectivos acompañaron prácticamente todo el repertorio y la puesta en escena, fiel también a la identidad visual de COLORS, estuvo marcada por grandes pantallas donde los fondos cromáticos cambiaban constantemente acompañando el ritmo del espectáculo.
Madrid asistió a la confirmación de un fenómeno, la mezcla de trap, funk, rock, electrónica y actitud performativa que caracteriza a los argentinos volvió a demostrar por qué se han convertido en uno de los nombres más comentados del panorama internacional durante los últimos meses.
Un adelanto de lo que llegará en septiembre
Cuando las luces se encendieron y el público comenzó a abandonar el recinto, la sensación dominante era la de haber asistido a un aperitivo, un aperitivo especialmente contundente, eso sí. Porque si algo dejó claro la actuación organizada por COLORS y Ballantine’s es que la relación entre Ca7riel y Paco Amoroso y el público madrileño atraviesa uno de sus mejores momentos.
La prueba definitiva llegará después del verano. El dúo regresará a España el próximo 10 de septiembre en el Palau Sant Jordi de Barcelona y el 17 de septiembre en el Movistar Arena de Madrid, dos citas que, después de lo vivido en el Autocine, prometen convertirse en algunas de las noches más celebradas de la temporada musical. Y viendo cómo cantaba la cola incluso antes de que empezara el concierto, resulta difícil imaginar otro desenlace.







